Lee lo que cambió
Usa lo resaltado para encontrar cada cambio y luego lee la frase entera. Una sola palabra distinta puede mover la idea.
Antes de empezar, ten claro qué te molesta del pasaje. Así sabrás juzgar la reescritura.
Pega tu texto o sube un Word o un PDF de hasta 2 MB.
Cada modo hace un trabajo distinto. Escoge el que necesitas y, si quieres, el nivel de Sinónimos: Pocos, Algunos o Muchos.
Lee la reescritura al lado de tu original.
Las frases cambiadas aparecen sombreadas y las palabras cambiadas, subrayadas. Toca una frase para ver cómo era.
Si una línea todavía no te convence, tócala. Reescribir esta frase cambia solo esa.
Quita las marcas con Ocultar cambios y pulsa Copiar. Con la sesión iniciada, cada uso se guarda en tu historial, salvo que lo desactives.
Parafrasear es decir con otras palabras lo que dice un texto, sin cambiar su sentido. Un buen parafraseador cambia cómo está construida la frase. El nuestro da a cada frase una forma nueva y mantiene tus ideas en el orden en que las escribiste.
Luego compara el resultado con tu texto. Si un nombre, una cifra o una cita ha cambiado, la paráfrasis se vuelve a escribir señalando ese error. Si un dato sigue sin confirmarse, el resultado te lo dice.
El idioma y el formato no se mueven. Si pegas un párrafo en español, recibes español, con las listas y los saltos de línea donde los dejaste.
A veces el problema es una sola línea, como esa frase del correo que has releído tanto que ya no significa nada. Para eso Textlume te deja reformular una frase suelta dentro del resultado.
Cuando las frases dependen unas de otras, manda el párrafo completo. Una afirmación y su ejemplo tienen que seguir unidos, y Textlume los mantiene en orden para que puedas comprobar la lógica.
Si el texto es largo, córtalo por pausas naturales. Si la frase siguiente empieza con “ella”, quédate también con la que dice quién es.
Todos los modos respetan tus datos y tu orden. Lo que cambia es el tono y la extensión.
| Qué hace | Plan | |
|---|---|---|
| Estándar | Reformula cada frase con una extensión parecida | Gratis |
| Fluidez | Suaviza lo que suena forzado o poco claro | Gratis |
| Formal | Registro cuidado, sin coloquialismos | Planes de pago |
| Académico | Preciso, y prudente solo donde tú lo fuiste | Planes de pago |
| Sencillo | Palabras cortas y comunes, aunque el texto se alargue un poco | Planes de pago |
| Creativo | Más voz y giros más variados | Planes de pago |
| Ampliar | Desarrolla lo que ya está, sin datos nuevos | Planes de pago |
| Acortar | Más breve, sin perder ninguna idea | Planes de pago |
El proveedor nos ha comunicado que el envío no llegará con anterioridad al final de la próxima semana. Nuestro equipo tendrá que realizar los ajustes pertinentes en el calendario de lanzamiento.
El proveedor dice que el envío no llegará antes del final de la semana que viene. Nuestro equipo tendrá que mover la fecha de lanzamiento.
Dos giros rígidos se vuelven más llanos. Todos los datos del correo se quedan.
Una reescritura es una propuesta. Haz cuatro comprobaciones rápidas antes de enviarla.
Usa lo resaltado para encontrar cada cambio y luego lee la frase entera. Una sola palabra distinta puede mover la idea.
Si “podría” se convierte en “va a”, una hipótesis suena a promesa. Revisa esas palabras y después pasa el texto por el corrector ortográfico.
¿Tienes un límite de palabras? Pega las dos versiones en el contador de palabras.
Lee el pasaje nuevo con los párrafos de alrededor y busca términos repetidos.
Quieres conservar cada idea y decirla de otra forma.
El resumidor de textos de Textlume reduce un texto largo a sus ideas principales.
El humanizador de IA de Textlume reescribe un borrador de IA para que se lea como escrito por una persona.
El corrector ortográfico de Textlume marca los errores y tú decides qué arreglos aceptas.
Toma esta línea de un correo de trabajo: “Hola, solo quería saber si has podido mirar los números del presupuesto que te mandé el lunes.”
Formal: “Quería preguntarle si ha tenido ocasión de revisar las cifras del presupuesto que le envié el lunes.” Desaparecen el saludo coloquial y el tuteo.
Sencillo: “¿Has podido ver el presupuesto que te mandé el lunes?” Una pregunta directa, fácil de contestar.
Acortar: “¿Revisaste el presupuesto del lunes?” La mitad de palabras y la misma petición.
Ninguna es la buena en general. A un cliente nuevo le mandas la formal. A alguien de tu equipo, la corta.
Vuelve a escribir tu texto con otras palabras y otra estructura, manteniendo el sentido. El nuestro respeta tu orden, compara nombres, cifras y citas con tu original y reescribe una vez más si alguno cambió. Cada cambio queda marcado.
Sí. Con Textlume tienes una oportunidad gratis al día, de hasta 125 palabras por uso, sin cuenta ni tarjeta. El plan gratuito incluye los modos Estándar y Fluidez.
A menudo, sí. Se nota cuando un trabajo deja de sonar a ti o cuando una idea ajena no lleva cita. Algunos centros también usan un detector de IA. Entiende primero la fuente, pule la redacción que ya es tuya y cita lo que tomes prestado.
Reformular la idea de otra persona sin citarla es plagio, con herramienta o sin ella. Parafrasear tu propio borrador es editar. Con una fuente, entiéndela antes de reescribirla y cítala. Mira también qué dice tu universidad sobre la IA.
Sí. Una paráfrasis cambia las palabras, no de quién es la idea. En APA basta con el autor y el año, como (Martín, 2019), y la página si la tienes, como (Martín, 2019, p. 42). Las comillas son solo para las palabras que copias tal cual.
No debería: tiene instrucciones de no hacerlo y luego lo comprueba. Las cifras, los nombres y las citas se comparan con tu original, y si algo no coincide, la paráfrasis se repite una vez. Si un dato sigue sin confirmarse, el resultado lo dice. Aun así, repasa tus datos antes de entregar.
Toma “La tienda cerró antes de hora porque una tormenta dejó sin luz el barrio”. Una paráfrasis: “Una tormenta cortó la luz del barrio y la tienda cerró antes”. La causa y la consecuencia siguen ahí.
Sí. Pega la frase sola, o parafrasea el párrafo y toca la frase que aún no encaja. Reescribir esta frase escribe una versión nueva de esa línea y deja el resto igual. Cada nueva versión cuenta como un uso de tu plan.
Sí, en 15: español, inglés, alemán, francés, italiano, portugués, neerlandés, polaco, ruso, árabe, hindi, indonesio, turco, coreano y japonés. Escribe en el idioma que pegaste y no traduce. No tiene un ajuste para elegir variante regional.
No del todo. Un generador de sinónimos cambia palabras sueltas, y así “gato grande” acaba en “felino de gran tamaño”. Nuestro parafraseador reconstruye la frase a partir de su sentido.
En el plan gratuito, un uso cubre 125 palabras, y de un texto más largo solo se parafrasea ese primer tramo. Los planes de pago admiten hasta 20.000 palabras de una vez, con una bolsa mensual de 10.000 palabras en Basic, 25.000 en Plus o 50.000 en Pro.
Pega el pasaje que no te deja tranquilo y elige un modo.