Ortografía y tildes
Erratas como “aver” por “a ver”, y las tildes que más se escapan: tú y tu, más y mas, sé y se, aún y aun.
El corrector ortográfico lee tu texto mientras escribes. Tú decides qué arreglos entran.
Una frase o un borrador entero. La revisión empieza un momento después de que dejes de escribir.
Cada error aparece subrayado en tu texto y listado en su categoría. Elige una categoría encima de la lista para resolver un tipo cada vez.
Haz clic en una sugerencia para aplicarla, o corrige toda una categoría de una vez. Descartar quita un aviso suelto. Ignorar palabra deja en paz un nombre que escribiste así a propósito.
Pulsa Revisar de nuevo y lee en voz alta las frases que cambiaron. Una frase correcta puede seguir diciendo algo que no querías.
El corrector gramatical marca los fallos pequeños que obligan a releer una frase y explica el motivo de cada uno.
Erratas como “aver” por “a ver”, y las tildes que más se escapan: tú y tu, más y mas, sé y se, aún y aun.
Formas verbales equivocadas, palabras que faltan y fallos como “habían muchas personas” cuando debe ser “había”.
El tropiezo habitual tiene una frase larga en medio: “La lista de tareas pendientes son larga”. El sujeto es “la lista”, así que el verbo es “es”.
Comas que faltan o sobran, como la que separa el sujeto del verbo, y dos oraciones pegadas con una coma.
Confusiones como “porque” y “por qué”. Si la frase entera necesita otra redacción, prueba el parafraseador.
Nombres propios en minúscula y espacios dobles, los fallos que se acumulan al copiar entre documentos.
La revisión gratuita incluye avisos de estilo basados en reglas para palabras y expresiones redundantes. Con reglas fijas, el mismo texto recibe siempre los mismos avisos.
Los planes de pago añaden una pasada con un modelo de lenguaje que señala lo farragoso o vago y propone una versión más ajustada. Revisiones de claridad al día: 20 en Basic, 30 en Plus y 40 en Pro.
Con la sesión iniciada, cada revisión se guarda con tu texto y sus errores como máximo un año. Borra cualquier entrada cuando quieras.
Marta, el tribunal me envio ayer el acta firmada en madrid, pero las páginas cuatro y cinco no era legibles.
Marta, el tribunal me envió ayer el acta firmada en Madrid, pero las páginas cuatro y cinco no eran legibles.
Un correo a una tutora de TFG con tres fallos: una tilde, una mayúscula y una concordancia.
Casi todos los problemas de puntuación se reducen a dónde termina una idea y empieza la siguiente. El corrector marca esos puntos. Elige Puntuación encima de la lista para resolverlos primero.
El error más típico en español es la coma entre sujeto y verbo: “Los alumnos que entregaron tarde el trabajo, tendrán que defenderlo en septiembre”. Esa coma sobra, por largo que sea el sujeto. Otra cosa es la coma del vocativo: “Gracias, Marta” la lleva siempre.
Tras los dos puntos del saludo de un correo se escribe en otra línea y con mayúscula. No todas las sugerencias son obligatorias. Si una coma marcada refleja una pausa que quieres, descarta el aviso.
Corrige al final. Cierra primero el argumento y el orden de los apartados, porque arreglar una frase que luego borras es tiempo perdido.
Ve más despacio donde tus datos se cruzan con tu interpretación. Mantén los pronombres cerca de sus nombres y no cambies de tiempo verbal. Si se marca una palabra dentro de una cita, déjala como la escribió su autor.
Una gramática impecable no arregla una referencia que falta, así que revisa la bibliografía aparte. Si quieres ver cómo lee el borrador un detector, Textlume tiene un detector de IA que da un rango probable y un nivel de confianza.
Un corrector arregla la frase que tienes. Un parafraseador te da otra.
| Corrector gramatical | Parafraseador | |
|---|---|---|
| Úsalo cuando | La frase dice lo que quieres y solo sobran los errores. | La frase es correcta pero suena torpe. Abre el parafraseador. |
| Qué decides tú | Qué arreglos aceptas, uno a uno. | Qué modo usa la reescritura. |
| Qué revisar después | Cada palabra cambiada dentro de su frase. | Que la versión nueva diga lo mismo que la tuya. |
| En qué momento | Al final, con la redacción cerrada. | Antes, mientras todavía das forma a las frases. |
Una tilde que falta en el resumen es lo último que debería ver el tribunal. Pasa el corrector de textos tras cada ronda de comentarios.
Un repaso rápido caza la palabra que falta en una petición y una fecha escrita como “miércloes”.
Resuelve los avisos rápido y dedica el tiempo al titular. El contador de palabras te ayuda a no pasarte de extensión.
Asegúrate de que el puesto y el nombre de la empresa se escriben igual en todo el texto.
Una estudiante de Erasmus o un ingeniero brasileño pueden cazar fallos de preposiciones y de ser y estar. Quédate con los arreglos que dicen lo que querías decir.
Pasa por el corrector cada tema que redactes para practicar, antes de aprenderlo de memoria con una falta dentro.
Pégala en Textlume y la revisión se lanza sola. Cada aviso dice cuál es el problema y propone un arreglo. Lee el arreglo dentro de tu frase antes de aceptarlo, porque un cambio correcto también puede mover el sentido.
Puedes, y te devolverá una versión corregida. Pero un chat suele reescribir más de lo que pediste y no te dice qué cambió. Textlume marca cada error en su sitio, así que ves todos los cambios y conservas tu redacción.
Para un borrador rápido, muchas veces sí. Textlume ayuda cuando quieres los errores listados por categoría, o cuando escribes en un sitio sin corrección, como el formulario de una solicitud.
Pruébalo con errores cuya solución conoces. Escribe una frase con una tilde de menos y un verbo que no concuerda, y mira qué detecta Textlume y si acierta. Fíjate también en si marca nombres propios que están bien.
La corrección sigue reglas fijas de la lengua y encuentra errores. Las sugerencias de claridad vienen de un modelo de lenguaje y se centran en frases correctas pero largas o vagas. En Textlume, la corrección es gratis. La claridad está en los planes de pago, con un número fijo al día.
Textlume revisa textos en español, inglés, alemán, francés, italiano, neerlandés, portugués, polaco, ruso y árabe. Reconoce el idioma a partir del texto, y puedes cambiarlo en el editor.
No. La corrección funciona sin registrarte y ningún plan limita cuántas veces la usas. La única excepción es un freno contra el abuso de 500 revisiones por dirección IP al día. Con una cuenta gratuita tienes historial. Las sugerencias de claridad requieren un plan de pago.
En parte. La revisión de ortografía y gramática funciona con un motor gramatical de código abierto que alojamos nosotros, y nada cambia sin tu clic. En los planes de pago se añade encima una pasada de claridad con IA.
Sin sesión iniciada, no se guarda nada. Con sesión, el texto y sus errores van a tu historial, donde puedes borrar una entrada o todas. El texto que se envía para las sugerencias de claridad pasa por un servicio de IA que no puede guardarlo ni entrenar con él.
Sí, hasta 20.000 palabras de una vez, y también puedes subir un Word o un PDF de hasta 2 MB. Un texto largo se revisa por partes, con una línea de progreso. Si una parte no vuelve a tiempo, queda sombreada y Revisar de nuevo la intenta otra vez.
Pega la versión final y resuelve los avisos antes de enviarla.