Estudiantes de TFG o TFM
Antes del depósito, para encontrar la cita que perdió las comillas en la última revisión.
Del borrador pegado al borrador corregido.
Pégalo o sube un archivo, por ejemplo un Word o un PDF. Cada comprobación admite entre 40 y 1500 palabras.
El detector deduce el idioma del texto y busca en ese idioma. Si se equivoca, cámbialo en Idioma, debajo del cuadro.
Pulsa Comprobar plagio. Algunas de tus frases más características se envían como búsquedas web y después cada frase de tu texto se compara con las páginas encontradas.
Las frases que coinciden aparecen resaltadas, con la etiqueta de coincidencia exacta o parecida y el número de la fuente.
Cada fuente enlaza a la página donde está la coincidencia. Ábrela junto a tu borrador y compara los dos fragmentos.
Pon el fragmento entre comillas y añade la referencia. O explícalo con tus propias palabras, si quieres con ayuda del parafraseador, y cita la fuente igualmente.
Un detector de plagio busca tu redacción en otras páginas web. Textlume marca cada fragmento que coincide, lo numera según su fuente y enlaza a la página, para que lo cites o lo reescribas antes de que lo lea tu tutor o un cliente.
Casi nunca se copia a propósito. Unas comillas se pierden entre dos versiones del TFG. Los apuntes que tomaste de un artículo acaban pegados en un trabajo de clase. Alguien reaprovecha dos párrafos de una entrada antigua de su blog. Para esos despistes existe esta comprobación.
Está pensado para frases copiadas tal cual o con pocas palabras cambiadas, y busca en páginas públicas en el idioma de tu texto. El sistema antiplagio de tu universidad consulta además bases de datos privadas y trabajos de otros estudiantes, a los que este detector no llega.
El porcentaje de coincidencia indica qué parte de tus palabras está en frases que también aparecen en una página web, separado en coincidencias exactas y parecidas. Una coincidencia parecida conserva la mayoría de las palabras con significado, en otro orden. Debajo ves tu texto resaltado y la lista de fuentes con el porcentaje de cada una.
Una coincidencia es una pista. Una cita bien referenciada tiene que coincidir con su fuente, y los nombres propios o las fórmulas hechas salen en muchas páginas. Fíjate en los fragmentos que coinciden con una fuente sin comillas ni referencia.
¿Qué porcentaje es aceptable? No hay una cifra universal. Lo decide tu facultad o la revista que recibe el texto. Lee los fragmentos y no te quedes solo con el número.
Un fragmento copiado y uno escrito con IA son problemas diferentes, y cada uno se revisa con su propia herramienta.
| Detector de plagio | Detector de IA | |
|---|---|---|
| Qué busca | Frases que ya están publicadas en una página web | Una redacción que parece producida por un modelo de lenguaje. Pruébalo en el detector de IA. |
| Con qué compara tu texto | Con páginas de la web abierta | Con nada externo. Analiza cómo está construido el texto |
| Qué obtienes | Un porcentaje de coincidencia y tus fragmentos resaltados, con enlace a cada fuente | Un rango probable, nuestra confianza en el resultado y marcas por frase |
| Planes | Basic, Plus y Pro. Consulta los precios. | Una revisión gratis al día y más palabras en cada plan de pago |
Antes del depósito, para encontrar la cita que perdió las comillas en la última revisión.
Un párrafo suena demasiado pulido. Comprueba si ya está publicado y abre esa página desde el resultado.
Revisa un artículo de encargo antes de que salga con el nombre de tu medio.
Repasa el texto de un colaborador externo antes de mandarlo al cliente.
Comprueba que una entrada escrita con prisas no repite frases ya publicadas en otra web.
Si redactas en inglés a partir de fuentes en inglés, comprueba que no se haya colado ninguna frase palabra por palabra.
No. Todavía no está abierto y llegará con los planes de pago: 10.000 palabras al mes en Basic, 25.000 en Plus y 40.000 en Pro. Las demás herramientas tienen uso gratuito.
Elige tus frases más características (más o menos una por cada 60 palabras, con un máximo de 20) y las lanza como búsquedas web. Luego lee las páginas que aparecen, compara cada frase tuya con ellas y resalta las que coinciden, con su fuente.
No hay una cifra que valga para todos. En un TFG manda el criterio de tu universidad, y las citas correctas también suben el porcentaje. Un porcentaje bajo puede esconder un párrafo copiado, así que revisa que cada fragmento resaltado esté citado.
No. El sistema de una universidad compara además con trabajos entregados antes y con bases de datos académicas de pago. Textlume compara con páginas web públicas. La comprobación oficial sigue siendo la de tu universidad.
La búsqueda sigue el idioma y el país de tu texto, así que un trabajo en español se compara con páginas en español. Si el texto es corto o mezcla idiomas y la detección falla, cambia el idioma antes de lanzar la comprobación.
Normalmente no. Un chatbot escribe frases nuevas que no están en ninguna página publicada, así que un trabajo hecho con IA puede salir casi limpio. Para saber si un texto parece escrito con IA, usa el detector de IA, que analiza cómo está construida la redacción.
Solo unas pocas frases salen de nuestros servidores, como consultas a un servicio de búsqueda web. El detector no guarda ninguna copia. Con la sesión iniciada, la comprobación queda en tu historial un año como máximo, salvo que la borres o desactives el historial.
Decide qué querías tomar prestado. Si son las palabras exactas, ponlas entre comillas con su referencia. Si es la idea, explícala con tus palabras y cita igualmente la fuente. El parafraseador te ayuda con la redacción, pero lo que hace honesto el texto es la referencia.
En parte. La coincidencia parecida marca una frase que conserva casi todas las palabras con significado del original en otro orden. Una reescritura a fondo no suele coincidir, pero la idea sigue siendo ajena y hay que citarla.
No. La comprobación no se envía a tu centro ni se añade a ninguna base de datos de trabajos. Solo queda en el historial de tu cuenta, que puedes borrar.
Solo si esos trabajos están publicados en una página pública. Un trabajo que entregaste por el campus virtual o que solo guardas en tu equipo no es visible para la búsqueda. Si reutilizas texto propio, pregunta a tu tutor si debes citarlo.
Se revisa la primera parte, hasta el límite por comprobación o hasta las palabras que te queden del mes. El resultado indica cuántas palabras quedaron fuera. Pega el resto en otra comprobación.
El detector de plagio todavía no está abierto. Mientras tanto, el detector de IA y el corrector gramatical ya pueden revisar tu borrador.